Página 232 - Suplemento 16 Congreso Argentino de Neurología

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Se recolectaron datos demográficos, características clínicas y estudios complementarios.
Resultados:
6 pacientes, todas mujeres, edad promedio: 64 años. Dos con diagnóstico previo de
Sjögren, presentaron neuropatía periférica y mielitis. Las otras cuatro presentaron: 2 neuropatía
trigeminal, una neuropatía periférica y una neuritis óptica recurrente y mielitis. En estas pacientes
los síntomas neurológicos precedieron en 1 a 4 años al cuadro de Sjögren diagnosticado por los
criterios actuales. En 3 casos se requirió biopsia de glándula salival. Analizando todos los casos 5/6
presentaron síntomas o signos de ojo seco y 5/6 de boca seca. Todos presentaron anticuerpos
antinucleares positivos y sólo el 50% anti-RO. La Resonancia de encéfalo mostro en 3 de 4,
imágenes puntiformes inespecíficas hiperintensas. En los dos casos de mielitis las lesiones no
fueron extensas. El tratamiento fue variable, desde sintomático hasta metilprednisolona,
plasmaféresis y azatioprina.
Conclusiones:
En nuestra experiencia no es infrecuente que el compromiso neurológico del
síndrome de Sjógren preceda en años al cuadro clínico completo y característico. En muchos casos
el anti-Ro es negativo y la biopsia de glándulas salivales menores de gran utilidad.
291- PARÁLISIS CRUCIATA DE BELL: UNA ENTIDAD QUE DESAFÍA LAS NEUROIMÁGENES
Clínica Zabala
Alonso MS, Lettieri C, Rodriguez AL, Traversa Y, Molle R, Quinteros H, Payaslian S, Quarracino C,
Hryb J, Rodríguez GE- Clínica Zabala, CABA, Prov. Bs As
Introducción y objetivos:
La parálisis cruciata (PC) es una manifestación poco frecuente de los
traumatismos cervicales. Se caracteriza por parálisis o plejía braquial uni o bilateral con escaso o
nulo compromiso de miembros inferiores y ocasional asociación con déficit de pares craneales
bajos. Es frecuente en ancianos con patología degenerativa cervical. Describimos el caso de una
paciente con PC sin lesión inicial en las neuroimágenes.
Material y Métodos:
Una paciente de 85 años con antecedentes de cáncer de mama fue traída a
guardia externa de nuestra institución luego de una caída de propia altura. Presentaba hipofonía,
disartria leve, paresia del hipogloso derecho, diplejía braquial, paresia crural derecha leve con
reflejos vivos generalizados y sensibilidad conservada
Resultados:
La tomografía cervical al ingreso no evidenciaba fracturas óseas. La Resonancia
nuclear magnética (RNM) de cerebro (primeras 24 horas) objetivó leucoaraiosis y escasas lesiones
microangiopáticas supratentoriales sin restricciones en la secuencia de difusión. A nivel cervical
evidenció protrusiones discales difusas a predominio C3-C5. El electromiograma realizado a los 8
días del trauma constató una discreta caída de amplitudes en miembros superiores (MS) con
actividad denervatoria en bíceps derecho. Los potenciales evocados somatosensitivos de MS
fueron normales. La paciente evolucionó con mejoría únicamente de la debilidad crural. La RNM
control (12 días) reveló hiperintensidad en T2 y FLAIR en las pirámides bulbares.
Conclusiones:
Esta paciente no tuvo signos radiológicos iniciales de lesión central. Muchos casos
de PC no poseen incluso consolidación posterior de la lesión. El escenario de un traumatismo sin