Página 285 - Suplemento 16 Congreso Argentino de Neurología

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sólo caso fue interpretado como angiopatía amiloidea. La localización del hematoma en el 31% fue
lobar, seguido por tálamo y putamen (27,5%), cerebelo (10%) y protuberancia (3,6%). El 6,8%
presentó 2 hematomas simultáneos. En el 13,8% se observó volcado intraventricular, no
encontrando una asociación con la localización del hematoma ni con la evolución clínica. En
cuanto al pronóstico, el 17,8% falleció durante la internación, 10,7% evolucionó favorablemente y
el 57,1% permaneció con secuelas.
Conclusiones:
En nuestro trabajo encontramos que la localización del hematoma más frecuente
fue lobar a diferencia de la bibliografía consultada. El factor de riesgo más frecuentemente hallado
fue hipertensión arterial, siendo llamativo que en un gran número de casos se diagnosticó al
momento del evento.
360- MANEJO PREHOSPITALARIO Y EVALUACIÓN INICIAL INTRAHOSPITALARIA DE PACIENTES
CON ENFERMEDAD CEREBROVASCULAR ISQUÉMICA (ECVI) EN NUESTRA COMUNIDAD
Hospital General de Agudos T. Álvarez, CABA
Lopez, J I; Crespo, J, Pérez García, J; Kurtz, V; Lagger, I; Knorre, E.
Introducción y objetivos:
La ECVI constituye la primera causa de discapacidad y la segunda en
mortalidad a nivel mundial. El tratamiento es tiempo dependiente por lo que se requiere que haya
un factor de alarma por parte del paciente ante los primeros síntomas y de un sistema de
emergencias médicas (SEM) que esté preparado para reconocer a los candidatos al tratamiento
con trombolíticos (rtPA) y optimizar su llegada a la unidad de stroke. Analizar la cronología entre la
atención prehospitalaria de ECVI y la llegada del paciente al servicio de urgencias. Identificar los
candidatos al tratamiento según criterios de la American Heart Association y cuáles son las causas
de demoras en el manejo terapéutico.
Material y Métodos:
Análisis retrospectivo de 149 pacientes que ingresaron a un hospital de
agudos entre 2013-2016 por enfermedad cerebrovascular. Se excluyeron 28 historias clínicas por
presentar patología hemorrágica y datos insuficientes.
Resultados:
Se evaluaron 121 pacientes, 55 mujeres y 66 hombres, con edad media de 70,3 años.
24 llegaron dentro de las 3 horas de iniciados los síntomas. De estos, 41,6% tuvo contraindicación
para rtPA, tanto por presentar National Institute of Health Stroke Scale menor a 4 o daño extenso
en tomografía computada (TC); en el 45,8% se retrasó la realización de TC; sólo el 12,5% recibió
tratamiento. El grupo restante (97 casos) acudió posterior a las 3 horas hasta 11 días,
principalmente por mal reconocimiento de los síntomas por parte del paciente; en menor medida,
por errores diagnósticos en el SEM.
Conclusiones:
Es necesario impulsar el conocimiento en la población sobre los primeros síntomas
de ECVI y optimizar el manejo inicial, para no demorar el tratamiento. El principal factor que
contribuyó a no poder realizar trombolisis fue paciente dependiente durante la etapa
prehospitalaria. Sin embargo, en un grupo menor se debió a factores intrahospitalarios.