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Sección Prensa / Comunidad

 

 

 

 

En el marco del Día Mundial del Cerebro, celebrado el 22 de Julio, la Sociedad Neurológica Argentina se une a la Federación Mundial de Neurología y la Organización Mundial del ACV (World Stroke Organisation),para generar mayor conciencia sobre el ACV este año. 

 

Buenos Aires, Argentina. Julio de 2017 – “El ACV es la epidemia del siglo 21,” dice el Profesor RaadShakir, presidente de la Federación Mundial de Neurología (FMN), explicando la decisión de adoptar “El ACV es prevenible y tratable”como el lema de este año para el Día Mundial del Cerebro, el cual se celebra en conjunto con la World Stroke Organisation (WSO). El Día Mundial del Cerebro es organizado por la FMN desde el año 2014 y está dedicado a distintos temas cada año. La Sociedad Neurológica Argentina se une a numerosas organizaciones alrededor del mundo en apoyo de la campaña de concientización. “Queremos usar esta iniciativa para ayudar a reducir el número de muertes y de discapacidad causadas por el ACV,” dice el Prof. Shakir.

 

Un ACV ocurre en algún lugar del mundo cada dos segundos


16 a 17 millones de personas sufren un ACV cada año, y de ellos 6 millones no sobreviven al evento. En nuestro país no existen demasiados datos sobre su frecuencia. Un estudio sobre su prevalencia (números de casos de ACV totales) arroja un valor de 473 casos cada 100.000habitantes (tasa ajustada a la población mundial), y sobre suincidencia (casos nuevos por año) dan cifras de 128 casos cada 100.000habitantes por año.

 

El ACV es clasificado como una enfermedad neurológica por la Organización Mundial de la Salud

 

En vista del aumento en la importancia que ha tomado el ACV como causa de enfermedad en nuestra sociedad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reclasificado al ACV en la Clasificación Internacional de Enfermedades (International ClassificationofDiseases - ICD). “La categorización del ACV en el ICD-10 era inconsistente y desactualizada”, explica el Profesor Bo Norrving, miembro de la WSO. "Aunque el ACV se incluyó en la categoría de enfermedades cardiovasculares, los ataques isquémicos transitorios se atribuyeron a enfermedades del sistema nervioso y las enfermedades cerebrovasculares silenciosas fueron incluidas en la sección de hallazgos incidentales de imagen”. La versión más reciente de la ICD (ICD-11), que será publicada el próximo año, reflejará las recomendaciones de un comité de expertos y creará un bloque único de "enfermedades cerebrovasculares" dentro de la categoría de enfermedades del sistema nervioso, que incluye todas las condiciones previamente mencionadas.

 

"Este último avance señala correctamente que el ACV es una enfermedad cerebral y contribuye a mejorar la claridad y la utilidad clínica de la clasificación", explica el Dr.Matías Alet, miembro del Grupo de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Neurológica Argentina (SNA). "El ACV ya no está a la sombra de otras enfermedades cardiovasculares, y toma fuerza como una de las enfermedades no transmisibles más importantes, posible de prevenir y tratar".

 

El ACV es cada vez más tratable gracias a los nuevos avances

 

 

"Hay pocas otras enfermedades para las cuales las opciones de tratamiento han mejorado tan radicalmente durante la última década”, confirma el Profesor Stephen Davis, anterior presidente de la WSO. "Hasta hace poco estábamos, en gran medida, impotentes ante el ACV y no podíamos hacer mucho más que aliviar algunas de las consecuencias, pero hoy podemos decir que los ACV son tratables".

El primer gran avance se produjo hace 15 años cuando se introdujo la trombolisis intravenosa. Bajo este procedimiento, los coágulos sanguíneos causantes de un ACV por obstrucción de los vasos del cerebro se disuelven usando medicamentos. "El uso generalizado de este método no sólo ha salvado muchas vidas, sino que también ha llevado a una enorme expansión de la infraestructura neurológica y la introducción de unidades de accidente cerebrovascular en muchos países. Con este método, se puede reducir la mortalidad en un 20 por ciento en un solo año”, dice el Dr. Gabriel Persi, integrante del Grupo de Prensa de la SNA.

En alrededor del 10 por ciento de los casos, las oclusiones son tan grandes que la trombolisis no funciona. Sin embargo, la trombectomía endovascular se introdujo hace unos años para proporcionar una opción en este tipo de casos. El procedimiento consiste en la eliminación de un coágulo de un vaso sanguíneo en el cerebro utilizando un catéter insertado a través de la ingle. Recientemente se han puesto a disposición datos que muestran que incluso los bloqueos de más de seis horas de duración pueden tratarse con éxito. "Numerosos estudios internacionales han demostrado que el tratamiento endovascular representa un avance importante en comparación con el tratamiento sólo con medicamentos," refiere la Dra. Marina Romano, miembro del Grupo de Prensa e integrante del Grupo de Enfermedades Cerebrovasculares de la SNA

 

 

 

Principales variaciones en la calidad de la atención en todo el mundo

 

 

"El ACV, su tratamiento y prevención, deben recibir la máxima prioridad en la política sanitaria en cada país", confirma el Secretario General de la FMN, Wolfgang Grisold. "Como defensores de los pacientes con ACV, no nos cansaremos de pedir y promover la distribución justa de las oportunidades de tratamiento para los pacientes. Pero para que esto suceda, los hospitales necesitan estar equipados con unidades de ACV especializadas, y el tratamiento básico de la trombolisis debe estar disponible ". Pero eso no es todo. "Es de gran importancia sensibilizar a la población en general sobre los factores de riesgo más comunes, en particular la hipertensión, la detección temprana y la necesidad de una atención adecuada, no sólo en la fase aguda, sino también a largo plazo. Mientras que la prevalencia de víctimas de ACV y su discapacidad permanente siga siendo alta, los esfuerzos para obtener centros de atención permanente debe ser un objetivo de las Sociedades Nacionales de Neurología", agrega el Dr. Santiago Pigretti, secretario del Grupo de Enfermedades Cerebrovasculares de la SNA.

 

 

10 factores de riesgo son responsables del 90% de todos los ACV

 

 

Una gran proporción de todos los ACV son evitables, según datos del estudio INTERSTROKE: "Diez factores de riesgo influyentes son responsables del 90% de todos los ACV, en todo el mundo", destaca el Profesor Michael Brainin, presidentede la Federación Mundial de Neurología. "Estos son la hipertensión, la inactividad física, el colesterol elevado en sangre, una dieta pobre, una alta relación cintura-cadera, factores psicosociales, el tabaquismo, una alta ingesta de alcohol, enfermedad cardíaca y diabetes".

La presión arterial elevada es el factor de riesgo más grande del ACV. La hipertensión está detrás de casi el 50% de todos los ACV y también aumenta el riesgo de hemorragia intracerebral, que a menudo conduce a discapacidades graves. El tratamiento debe centrarse en el correcto manejo de la diabetes, del colesterol elevado y la fibrilación auricular, así como la prevención de la obesidad y la promoción de la actividad física y la cesación del tabaco.

 

La detección temprana salva vidas

 

 

"Además de la prevención, también tenemos que promover la conciencia de cómo detectar y responder correctamente en una emergencia", dice el profesor Mohammad Wasay, jefe del Comité de Conciencia Pública de la FMN. Los expertos creen que casi el 70% de los pacientes no identifican los ataques isquémicos transitorios - una interrupción temporal en el suministro de sangre del cerebro - e incluso los accidentes cerebrovasculares leves. Aun cuando los síntomas son identificables, casi unas de cada tres personas no buscan ayuda inmediata. "Reducir la cantidad de tiempo que transcurre entre la aparición de los síntomas iniciales y el momento de la atención es un factor central en la mejora de los resultados del tratamiento, y puede salvar a muchos enfermos de toda una vida de discapacidad severa", dice el Dr. Matías Alet.

Para ayudar a las personas con antecedentes no médicos a identificar la amplia gama de síntomas diferentes, ya menudo poco claros, se describen algunas pautas sencillas para proporcionar claridad en caso de sospecha de ACV:

 

 

 

  • - F (Face) para la cara que se cae: Pida a la persona que sonría. ¿Se cae un lado de la cara?
  • - A (Arm) para la debilidad del brazo: Pida a la persona que levante ambos brazos. ¿Hay un brazo entumecido y se desvía hacia abajo?
  • - S (Speech) para la dificultad del habla: Pida a la persona que repita una oración simple. ¿Es su discurso mal articulado o arrastrado? ¿Son capaces de repetir correctamente las palabras, o son difíciles de entender?
  • - T (Time) por el tiempo para llamar a una ambulancia: Si alguien muestra alguno de estos síntomas, el tiempo es crucial. Llame a una ambulancia o ayude a llevar a la persona al hospital inmediatamente

 

 

 

Material elaborado por:
Grupo de Enfermedades Cerebrovasculares y Grupo de Prensa de la Sociedad Neurológica Argentina